Comunicación del Orangután

Comunicación del Orangután

Comunicación del Orangután

Una especie tan social (con excepción de los machos) y expresiva, cuyo entorno está densamente rodeado de árboles y vegetación que puede dificultar el contacto físico o visual, necesita de efectivos métodos de comunicación.

Ellos emiten varios tipos de sonidos que se relacionan a la situación en la que se encuentran. Los investigadores han podido identificar 18 vocalizaciones que reflejan agresión, alerta, celo, diversión, entre otras emociones. Un macho que quiere intimidar a otro o a un intruso que ha intervenido en su territorio, sacude, lanza y rompe ramas para mostrar su fuerza y salud. También presiona los labios o los levanta para mostrar los prominentes colmillos. Si se trata de un animal peligroso como una serpiente constrictora o un tigre, se aleja rápidamente.

Los investigadores han podido identificar 18 vocalizaciones realizadas por orangutanes.

No solo se comunican por medio de la audición. Las miradas entre ellos reflejan muchos estados de ánimo. Los seres humanos que conviven con orangutanes conocen su aspecto anímico gracias a las señales de sus signos visuales. También pueden observar el miedo, sumisión, tristeza o agresión con sus expresiones faciales.

Orangutanes que han sido liberados en su hábitat natural después de haber estado mucho tiempo bajo el cuidado y cariño de cuidadores humanos, exteriorizaron un aspecto de tristeza. Los signos más evidentes son la nula fuerza corporal que muestran al moverse, dejándose caer en el suelo o agachando la cabeza cuando el cuidador está cerca de ellos, pero una vez que sienten alejamiento se aferran a las piernas o espalda de la persona que los salvó de un final desafortunado. Son momentos emotivos y graciosos al mismo tiempo.

Vocalizaciones de los orangutanes.

Lenguaje corporal de un orangután.

Otros orangutanes demuestran pánico al escuchar motores de lanchas u otro tipo de herramientas, ya que les recuerda a una vivencia dolorosa que tuvieron en el pasado. Suelen sostenerse de lo primero que encuentren y su expresión corporal es similar a la del berrinche de un niño humano de tres años de edad. En ese caso los humanos necesitan entablar un tipo de comunicación afectivo en el que sientan total confianza.

Un pequeño que es alejado de su madre mantendrá actitudes sumisas y de mucha inseguridad que puede afectarlos socialmente.

Una madre y su cría entablan contactos físicos importantes y fundamentales para el desarrollo normal del infante. Un pequeño que es alejado de su madre mantendrá actitudes sumisas y de mucha inseguridad que puede afectarlos socialmente. Durante los primeros cuatro meses dependen totalmente de la hembra. Posteriormente se aprehenden de su cuerpo y suben a la espalda durante los recorridos. En esas etapas, las criaturas aprenden a obtener su alimento, a conocer las frutas comestibles y otras acciones valiosas para su futura vida independiente. Todo ello se realiza a base de la comunicación.

Dentro de las 18 vocalizaciones se encuentran cuatro tipos de llamadas de auxilio que son empleados por los jóvenes. Ocho sonidos son para expresar miedo y advertencia y seis de ellos son manifestados en momentos de juego, diversión y apareamiento.

Los machos con almohadillas fibrosas en las mejillas y en parte de la garganta y pecho son los que realizan vocalizaciones más fuertes y dominantes que los machos que no poseen esas características. Esto es muy atractivo para las hembras en celo que buscan a los mejores candidatos para copular.

Las hembras son muy receptivas al olor que dejan los machos para marcar su territorio. Se dice que este fuerte olor es muy similar al almizcle. Es otro tipo de comunicación que no es muy conocida en los orangutanes.

Chantek

Chantek fue un orangután que entendía el idioma inglés y escuchaba música, entre otras otras.

Fue un orangután macho nacido en 1977 que arrojó importantes descubrimientos sobre la capacidad de aprendizaje de los orangutanes. Este ejemplar aprendió exitosamente y de una manera sorprendente, habilidades intelectuales y un lenguaje de señas que impartieron antropólogos del Centro Regional de Primates en Atlanta, EUA.

Entendía el idioma inglés y recordaba vivencias que había presenciado años atrás. Hacía uso de herramientas y disfrutaba pintar y escuchar música. Todo ello comprueba la amplitud intelectual de estas especies si reciben una enseñanza desde la etapa infantil.